Intercambiar regalos por Navidad entre clientes y proveedores es una práctica empresarial arraigada. Culturalmente, se considera un gesto cordial para estrechar lazos y agradecer la confianza. ¿Dónde está el problema? En que un regalo excesivo o fuera de lugar puede percibirse como un intento de influir indebidamente al receptor. Esto puede constituir (o aparentar) un soborno, socavando la imparcialidad en las relaciones comerciales. ⚖️ Implicaciones legales En España, el Código Penal tipifica varios delitos relacionados con sobornos. Por ejemplo: Cohecho: Ofrecer a un funcionario público un regalo a cambio de favores, al igual que el simple hecho de que un funcionario lo acepte “en consideración a su cargo”, aunque no prometa nada a cambio, salvo que se trate de atenciones protocolarias de valor simbólico. Corrupción entre particulares: igualmente, en el ámbito privado, se castiga ofrecer, prometer o aceptar un beneficio no justificado a cambio de favorecer injustamente a alguien en transacciones comerciales, salvo que se trate de detalles socialmente adecuados y proporcionados (de bajo valor) no constituyen delito, el límite no siempre es claro. Además de la responsabilidad penal de la sociedad y de las personas implicadas, estos comportamientos traen consigo sanciones administrativas e importantes riesgos reputacionales, especialmente si tomamos en consideración que, incluso fuera de la Unión Europea, existe legislación que prohíbe los regalos corporativos que encubran sobornos, por lo que las empresas multinacionales suelen ser muy estrictas con este tema. Ejemplo real Una cesta de Navidad modesta (bombones, vino de precio razonable) suele considerarse un gesto de cortesía aceptable que no compromete la objetividad del destinatario. En cambio, un lote gourmet de gran lujo o un viaje pagado podrían ser vistos como incentivos para obtener un favor y, por tanto, suponen un riesgo elevado de corrupción. De hecho, muchas empresas optan por prohibir totalmente regalos como joyas, viajes o efectivo, para eliminar cualquier duda. 🤔 Sin política, ¿Qué podría pasar? En ausencia de una política clara, las reacciones de los empleados pueden ser dispares y problemáticas. Algunos, por prudencia, rechazarán cualquier regalo (incluso los inocuos), lo que podría tensar relaciones comerciales. Otros, sin mala intención, podrían aceptar regalos inapropiados sin ser conscientes de su gravedad, comprometiéndose ellos y comprometiendo a la empresa. En ambos casos, la empresa pierde: o se resiente la confianza con terceros, o se abre la puerta a sospechas de trato de favor, conflictos de interés o incluso a ilícitos. 🛡️ Aquí es donde entra en juego la política de regalos Un buen protocolo elimina estas incertidumbres estableciendo qué es aceptable y qué no, para que todos actúen con criterio uniforme. Tener una política definida protege a la empresa (evitando riesgos penales y reputacionales) y protege también al empleado, dándole una guía para manejar situaciones comprometedoras. La respuesta desde el Compliance: controles y UNE 19601 Frente a estos riesgos, las empresas responsables integran los regalos corporativos dentro de su Sistema de Prevención de Delitos (Compliance Penal). De hecho, la normativa española y los estándares de compliance enfatizan la necesidad de controles internos al respecto: ➤ Artículo 31 bis del Código Penal: Establece que las personas jurídicas (empresas) pueden quedar exentas o atenuar su responsabilidad penal si tienen modelos de organización y gestión eficaces para prevenir delitos. Esto significa que si una compañía y su dirección adoptan medidas de vigilancia y control (por ejemplo, políticas de regalos, formación anticorrupción, códigos éticos, canales de denuncia, etc.) para evitar sobornos u otros delitos, podrán evitar sanciones si aun así algún empleado comete una infracción. En otras palabras, una política de regalos bien implementada es evidencia de diligencia debida: demuestra que la empresa hizo todo lo razonable por prevenir la corrupción. ➤ UNE 19601:2025 (Compliance Penal): Es la norma de referencia para implantar sistemas de gestión de compliance penal, inspirada en estándares internacionales. En Legitec usamos la UNE 19601 como guía en nuestros proyectos, ya que provee un marco completo para cumplir con el artículo 31 bis del Código Penal y las buenas prácticas internacionales. Entre otras cosas, exige que la organización identifique sus riesgos penales y establezca políticas y controles para mitigarlos. ➤ Código Ético y políticas internas antisoborno: Más allá de la normativa, prácticamente todos los códigos éticos empresariales incluyen apartados sobre regalos, invitaciones y conflictos de interés. La política de regalos suele desarrollarse como documento específico derivado del Código Ético y de la política anticorrupción de la empresa. Por ejemplo, se define qué se considera “regalo” (incluyendo atenciones no monetarias, invitaciones, viajes pagados, etc.), a quién aplica la política (todos los empleados, directivos e incluso terceros vinculados) y cuáles son las reglas concretas para aceptar u ofrecer obsequios. Todo esto alineado con los valores de integridad y transparencia que la empresa proclama. En resumen, no se trata de prohibir la cortesía empresarial, sino de canalizarla de forma controlada. Los planes de Compliance Penal actuales contemplan habitualmente los regalos navideños –y cualquier otro obsequio o invitación comercial– estableciendo límites claros y comprensibles. Así se preserva la tradición de felicitar y agradecer, pero sin comprometer la legalidad ni la ética profesional. Guía práctica para elaborar la Política General de Regalos Corporativos Descarga la Guía práctica que hemos preparado para que puedas elaborar la Política General de Regalos Corporativos de este año Descargar Guía Mejores prácticas en políticas de regalos corporativos No todas las empresas abordan el tema exactamente de la misma manera. Las políticas de regalos pueden variar en su enfoque, desde la prohibición total hasta la aceptación condicionada con límites. Lo importante es adaptar la política a la realidad de la organización (tipo de negocio, nivel de exposición a riesgos de corrupción, cultura corporativa) manteniendo siempre un criterio de coherencia y máxima transparencia. A continuación, se describen algunas modalidades comunes de políticas de regalos, sus beneficios, los riesgos que ayudan a prevenir y ejemplos de cómo se aplican en empresas reales: Tipo de política Prohibición total de regalos ¿En qué consiste? Rechazo o devolución de todos los regalos, salvo quizás detalles promocionales insignificantes (bolígrafos, calendarios…). La empresa comunica que no se aceptan obsequios de ningún valor.
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